domingo, 6 de noviembre de 2011

REVISTA ART G. 1

REVISTA ART G. 1

“Hola, solo para maduros macizos,
un saludo a todos.”

¿Somos mercancía?
Esta frase, y otras muy parecidas, están en los chats gays. Quizás graciosas, quizás muy malas, o quizás “nos vendemos”. Nos vendemos desde donde dicta nuestro ego y luego actuamos desde donde ordena el deseo. Como si de mercancía humana se tratase intentamos comprobar el va
lor que podemos obtener y luego nos vendemos al mejor postor, a pesar que este puede que no este pagando, ni remotamente, aquello que pretendíamos.
¿Qué es lo que realmente buscamos con cuerpos esculpidos, nuestra saludo o la mirada externa? Como si todavía esparesemos ver esa mirada de adoración que mamá nos daba. Nunca dejamos de ser niños y querer todo el mundo para nosotros.
Hay otros que escriben sus vidas en los perfiles, como si cada palabra fuera importante para los demás o hay más oportunidad de ligar. Ponen las tristezas, lo que buscan, como son, si el perro comió, si el pez nadó,… ¿Hay demasiados “poetas” gays o falta más practicidad?
Y mientras otros buscan palabras, otros se limitan en preguntar el tamaño del pene, sin siquiera poder escribir un ¡HOLA!.

...

J. Matheus

(texto completo dentro de la Revista Art G 1)  

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